lunes, 8 de octubre de 2012

Elamitas





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El antiguo Imperio elamita (Haltamti en elamita antiguo, تمدن عیلام en fārsi ), se situaba al este de Sumeria y Acad, en el actual suroeste de Irán. Los elamitas llamaban a su país Haltamti (en tardío elamita, Atamti), del cual sus vecinos acadios adaptaron como Elam. El alto Elam fue posteriormente más y más identificado por su baja capital, Susa, y geógrafos posteriores a Ptolomeo la llamaron Susiana.
El nombre de Elam en antiguo persa fue Hujiyā, el cual sobrevive en el nombre de la provincia Khuzestān (Juzestán). Juzestān junto con Fars contienen los restos del antiguo Elam. La Biblia menciona en Génesis 10:22 que Elam fue uno de los hijos de Sem, hijo de Noé Génesis 5:32. Estos versículos llevan al lector al hogar o patria de los semitas, Mesopotamia y Arabia oriental. Elam era la región fronteriza con el bajo Tigris en el oeste y con Media en el noreste. Susa, la antigua capital de Elam Daniel 8:9, en tiempos posteriores llegó a ser una de las capitales del imperio persa .
Excavaciones realizadas en Susa han proporcionado numerosos documentos escritos con caracteres cuneiformes que permiten reconstruir la más antigua historia y religión de los elamitas. Los descendientes de Elam, los semitas, se establecieron en esa región en una época muy remota, pero evidentemente se mezclaron con otros pobladores, porque su idioma, según se ha establecido a partir de los registros cuneiformes, no era semítico.

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Pertenece al grupo de lenguas asiático-armenoide. Las inscripciones elamitas más antiguas están escritas en idioma babilonio y sus primeros dioses fueron tomados de la región del Tigris. Sin embargo, es oscura la relación de los elamitas posteriores con otras naciones conocidas.
La lengua elamita no está relacionada con los otros tres o cuatro -cuatro (si se cuenta a camitas y a semitas separados) o tres (si se cuenta a camitas y a semitas juntos) en la macrofamilia camito-semítica (del mismo rango que la macrofamilia indoeuropea)- grupos lingüísticos vecinos: camito-semita, sumerio e indoeuropeo (concretamente iraní). Algunos expertos creen que la lengua de los elamitas está emparentada con las actuales lenguas drávidas del sur de la India (ver lenguas elamo-drávidas). Las referencias coetáneas y las representaciones artísticas señalan que los elamitas eran un pueblo negro de piel y de cabello rizado u ondulado.
La historia elamita se ha dividido convencionalmente en tres periodos. Sin embargo, debe considerarse que los restos y artefactos de las primeras etapas continúan siendo descubiertos en el centro y sudeste de Irán. Algunos expertos se refieren a este periodo como Proto-Elamita.
Periodo Elamita Antiguo: empieza con los reyes elamitas atestiguados con mayor antigüedad, aproximadamente 2700 a. C. Elam, designado por escribas sumerios simplemente como NIM “Tierras montañosas”, no había sido unificado étnica o culturalmente con anterioridad. Elam cayó bajo el control político de Acad en el siglo XXII a. C. por acción de Sargón de Acad, el cual mantuvo las instituciones locales. La dinastía Awan reafirmó la independencia de Elam. Shulgi de Ur (2049-2047 a. C.) conquistó Elam por un tiempo. A mediados del siglo XIX a. C., el poder en Elam pasó a la dinastía Eparti.
Hammurabi de Babilonia atacó Elam en el siglo XVIII a. C. El rey Kutir-Nahhunte I de Elam contraatacó, y causó una seria damnificación, de la cual se sabe poco, hacia 1160 a. C., y al mando de Shutruk-Nahhunte, Elam derrota a los casitas y establece el primer Imperio elamita, que duró poco. El rey Nabucodonosor I de Babilonia conquistó Elam hacia el 1120 a. C., llevando el imperio a su fin.
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Hacia el 750 a.C, Elam reafirmó su independencia, causando el renacimiento cultural del Periodo Neo-Elamita. Elam fue ocupada por los asirios en el 645 a. C., lo que supone el fin de Elam como estado independiente. Los medos conquistaron Elam a los asirios, y la dinastía Aqueménida, otra dinastía iraní que gobernó la anterior tierra elamita de Anshan, tomó Susa y conquistó el Imperio medo, para establecer el primer Imperio persa.
Las historias tradicionales han acabado la historia elamita con su sumergimiento en los Aqueménidas, pero las referencias griegas y latinas aún hacen referencia a una región autónoma dentro del Imperio Parto denominada Elymaida, que atestigua una supervivencia cultural, según Daniel Potts (ver refs.).
Adicionalmente, el viajero árabe del siglo X Istakhrī comentaba que la gente de Juzestán hablaba tres lenguas, el árabe, persa y algo que ellos llamaban Khuzī”. No está claro si esta lengua descendía del elamita o simplemente era un dialecto local persa. La lengua elamita todavía no se ha podido relacionar con ninguna otra conocida.
La Lengua Elamita fue una de las lenguas oficiales del Imperio persa en tiempos antiguos, y Susa una de las cuatro capitales del imperio. Susa también sirvió como capital de la Dinastía Sasánida desde el 224 a. C. y hasta el 651 d. C. El último uso de la escritura elamita fecha del siglo IV d. C., y Elam es todavía conocido como la actual provincia de Juzestán, donde se basa la inmensa industria petrolera de Irán.
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idioma elamita ;
El elamita es una lengua muerta que se habló en el antiguo Imperio elamita.
El elamita era una lengua aglutinante y no estaba emparentada con las lenguas camito-semitas o indoeuropeas vecinas. Y aunque algunos llaman al elamita “hermana” del sumerio, las dos lenguas no parecen estar relacionadas. Algunos autores creen que está relacionado con las lenguas drávidas, habladas en la actualidad en el sur de la India .
El elamita también fue una lengua oficial del Imperio persa del siglo IV al VI a. C. Los últimos textos escritos en elamita son de la época de la conquista del Imperio persa por Alejandro Magno.
La gramática elamita posee concordancia de casos entre sustantivos llamada Suffixaufnahme.
Escritos elamitas ;
A lo largo de los siglos, se han desarrollado tres escrituras sucesivas para el elamita.
El protoelamita o elamita lineal es la escritura más antigua. Sus primeros testimonios son del 2900 a. C., realizados en Susa, capital de Elam. Se cree que la escritura protoelamita se desarrolló a partir de la escritura sumeria naciente. La escritura consiste en aproximadamente 1,000 signos y se cree que es parcialmente logográfica. Debido a que no ha sido descifrada, no se sabe si la lengua es elamita o no.

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El elamita antiguo es un silabario derivado del protoelamita, usado entre el 2500 y el 2220 a. C., aunque es posible que su creación sea anterior. El elamita antiguo sólo ha sido descifrado en parte, principalmente por Walther Hinz. Consiste en unos 80 símbolos y se escribía en columnas verticales de arriba a abajo y de izquierda a derecha.
El elamita cuneiforme se usó desde el 2500 hasta el 331 a. C. y se adaptó del cuneiforme acadio. Consiste en unos 130 símbolos, muchos menos que otras escrituras cuneiformes.
El período proto-elamita discurre entre alrededor del 3200 a. C. al 2700 a. C. cuando Susa, más tarde capital de los elamitas, empezó a recibir influencia de las culturas de la meseta iraní. En términos arqueológicos se corresponde con el período Banesh tardío. Esta civilización es reconocida como la más antigua de Irán y fue ampliamente contemporánea con su vecina, la civilización sumeria, la más antigua del mundo, que comenzó alrededor de 5200 a. C.
Se sabe que el territorio de Elam está habitado desde el VIII milenio a. C. En el VII milenio a. C. se inicia una civilización agrícola basada en la irrigación fluvial, en VI milenio a. C. se pasa a una irrigación artificial similar a la de Mesopotamia, en el IV milenio a. C. nos encontramos con una comunidad calcolítica muy implantada y con contactos comerciales con Mesopotamia, Beluchistán y el valle del Indo. En este milenio surge también la ciudad de Susa, la cual es tan antigua como las ciudades de Sumeria en Mesopotamia. En el III milenio a. C. se construyen muchas otras ciudades por el territorio de Elam.
La escritura proto-elamita es un sistema de escritura de principios de la Edad del Bronce brevemente en uso para el antiguo idioma elamita antes de la introducción del elamita cuneiforme.

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Aparte de Susa, un sitio proto-elamita importante es Tappeh Sialk, donde se puede ver el único zigurat proto-elamita que queda. Textos en la escritura proto-elamita aún por descifrar encontrados en Susa datan de este periodo. Se cree que los proto-elamitas en realidad eran elamitas (hablantes del idioma elamita), debido a muchas similitudes culturales (por ejemplo, la construcción de zigurats) y a que no parece que haya ocurrido una migración a gran escala en la región entre el período proto-elamita y los posteriores elamitas. Pero dado que aún ha de descifrarse su escritura, esta teoría permanece en la incertidumbre.
Algunos antropólogos, como John Alden, mantienen que la influencia proto-elamita creció rápidamente a finales del IV milenio a. C. y declinó igualmente de forma rápida con el establecimiento del comercio marítimo en el Golfo Pérsico algunos siglos más tarde.
Cerámica proto-elamita que se remonta a la segunda mitad del V milenio a. C. se ha encontrado en Sialk, donde se ha encontrado escritura proto-elamita, la primera forma de escritura de Irán, en tablillas de esta fecha. Los primeros sellos cilíndricos vienen también del período proto-elamita.
Escritura proto-elamita ;
Hacia el 3300 a. C. las tablillas de Susa dan a conocer mediante signos figurativos, es decir pictogramas, cifras para contar el ganado. En el 2900 a. C. aparece la escritura proto-elamita. No es seguro si la escritura proto-elamita puede considerarse directa predecesora del elamita lineal. Ambos alfabetos permanecen en gran medida sin descifrar y es sólo mera especulación postular una relación entre las dos.
Unos pocos signos proto-elamitas parecen ser préstamo de las tablillas del ligeramente más antiguo proto-cuneiforme (uruk tardío) de Mesopotamia, o quizás más probablemente comparten un origen común. Mientras que el proto-cuneiforme está escrito en jerarquías visuales, el proto-elamita está escrito en un estilo en-línea: signos numéricos siguen a los objetos que cuentan; algunos signos no numéricos son imágenes de los objetos que representan, aunque la mayoría son totalmente abstractos.

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El proto-elamita se usó durante un período breve alrededor del 3000 a. C. (presumiblemente contemporáneo con Uruk III o Jemdet Nasr en Mesopotamia), mientras que el elamita lineal está acreditado durante un periodo breve de tiempo similar durante el último cuarto del III milenio a. C.
Quienes proponen una relación elamo-drávida han buscado similitudes entre el proto-elamita y la escritura del Indo.
El sistema de escritura proto-elamita se usó en una amplia zona geográfica, que va desde Susa en el Oeste hasta Tepe Yahya en el Este, y quizás más allá. El corpus conocido de inscripciones está formado por alrededor de 1.600 tablillas, la mayor parte de ellas desenterradas en Susa.
Las tablillas proto-elamitas se han encontrado en los siguientes yacimientos (en orden según el número de tablillas recuperadas):
Susa (más de 1.500 tablillas)
Malyan (más de 30 tablillas)
Tepe Yahya (27 tablillas)
Sialk (22 tablillas)
Jiroft (dos tablillas)
Ozbaki (una tablilla)
Shahr-i-Shokhta (una tablilla)
Ninguno de los objetos escritos de Ghazir, Chogha Mish o Hissar pueden considerarse proto-elamitas. Las tablillas de Ghazir y Choga Mish son estilo Uruk IV o tablillas numéricas, mientras que el objeto de Hissar no puede clasificarse en la actualidad. La mayoría de las tablillas de Sialk tampoco son proto-elamitas, hablando en sentido estricto, pero pertenecen al período de estrecho contacto entre Mesopotamia e Irán, correspondiendo presumiblemente a Uruk V – IV.

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Aunque el proto-elamita permanece sin descifrar, el contenido de muchos textos se conoce. Esto es posible porque ciertos signos, y en particular una mayoría de los signos numéricos, son préstamo directo del sistema de escritura de la vecina Mesopotamia, proto-cuneiforme. Además, una serie de signos proto-elamitas son imágenes reales de los objetos que representan. Sin embargo, la mayoría de los signos proto-elamitas son totalmente abstractos y su significado sólo podrá ser descifrado a través de un análisis grafotáctico cuidadoso.
Mientras que el idioma elamita se ha sugerido como un candidato probable para subyacer en las inscripciones proto-elamitas, no hay evidencia positiva de ello. Las más tempranas inscripciones proto-elamitas, al ser puramente ideográficas, de hecho no contienen ninguna información lingüística, y después del estudio de Friberg de 1978/79 de la metrología antigua del Oriente Próximo, los intentos de descifrado se han apartado de los métodos lingüísticos.
Arte proto-elamita 6000 a. C. – 2700 a. C. ;

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 Sibila.

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